Escuela de Trabajo Social analiza caso de Personas en Situación de Calle

Con el objetivo de trabajar en los desafíos para la intervención social interdisciplinaria de personas en situación de calle, la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Pacífico realizó un encuentro con el psicólogo especialista en el tema, César Filidei.

“Personas en Situación de Calle: los Desafíos para la Intervención Social Interdisciplinaria”, llevó por nombre el encuentro en el que participaron estudiantes de segundo año de la Escuela de Trabajo Social, al interior de la asignatura Taller de Problemáticas Sociales, a cargo de la docente María Isabel Castro.

La idea fue abordar la problemática que enfrentan las personas en situación de calle para un trabajo investigativo que deben realizar los alumnos, cuyo foco se centrará en los motivos por los cuales una persona llega a vivir en esa condición.

En su exposición, el psicólogo y funcionario de la Universidad Católica Silva Henríquez, César Filidei, compartió su experiencia de trabajo con gente de calle en los programas que realizó en 2015 y 2016 en las comunas de Renca y Quilicura. Señaló que son muchos los factores por los cuales las personas llegan a vivir en situación de calle, los que van desde crisis vitales, problemas económicos y de salud, entre otros.

Basándose en el Manual de Acompañamiento para Personas en Situación de Calle, el profesional definió a estas personas como aquellas que no tienen un alojamiento fijo, regular y adecuado para pasar la noche y pernoctan en lugares públicos o privados, pero no cuentan con una infraestructura que pueda ser caracterizada como vivienda, como aquéllas que encuentran residencia nocturna de manera temporal en lugares como hospederías, residencias o albergues.

Para una mejor compresión, dijo que hay otros aspectos que las definen. “Por una parte, la trayectoria en situación de calle de una persona, que varía en días o años de pernoctación en dicha situación, y la exclusión social o la progresiva desvinculación social, ligada a rupturas o quiebres familiares, laborales, educacionales, que provocan desafiliación y aislamiento”, agregó.

Informó que de acuerdo al Catastro realizado el año 2011 por el Ministerio de Desarrollo Social, existen más de 12 mil personas en situación de calle, las que hoy deben ser cerca de 15 mil, de las cuales la mayor parte son hombres con un promedio de edad mayor a los 44 años.

“Según este catastro, entre los principales factores están las situaciones estresantes durante la vida, el debilitamiento o ruptura familiar, la desvinculación del sistema escolar, la incorporación al mundo laboral en situación de precariedad y desprotección, la estadía en hogares de menores en la infancia y adolescencia, la pobreza material, la ausencia de programas de reinserción, problemas de salud mental y consumo problemático de alcohol y drogas”, detalló Filidei.

Sin embargo, advirtió que existe un mito respecto a que todos flojos, drogadictos y alcohólicos. “Ello no es así. De acuerdo a mi experiencia, si bien hay quienes sufren de estos problemas, hay muchos otros que sí se esfuerzan y que no consumen ningún tipo de droga y que generan sus ingresos de alguna u otra forma”, aseguró.

Desde su punto de vista, para superar la situación de calle se requiere de condiciones básicas que permitan transitar desde la protección a la promoción de sus recursos y capacidades. “El programa en sí no se basa tanto en el enfoque de protección, pero sí en vincularlos con redes que puedan cubrir ese aspecto, como con redes de albergues para dormir o comer”, aclaró.

Por lo mismo, el programa está orientado al mejoramiento de la calidad de vida de estas personas y considera algunos componentes. “El acompañamiento psicosocial y sociolaboral, la promoción al acceso a la red de servicios de la oferta pública y privada; como la entrega de transferencias monetaria en este acompañamiento, que en conjunto permiten la superación de la situación de vulnerabilidad de manera autónoma y permanente”, finalizó.

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